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Artículos Anteriores > "El Perdón en el Siglo XXI": La Reconciliación Emocional"

 

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            Si supieramos TODO, no tendríamos nada que perdonar, sólo asumir cada uno su parte de responsabilidad.

 

      Imagina por un momento que el cerebro humano es una especie de museo en el que una de las salas se dedica a mostrar las reliquias de todas las injusticias y el dolor que hemos experimentado a lo largo de nuestra vida, algo así como un “pequeño almacén de los horrores”. Cada objeto expuesto representa tu recuerdo de lo que alguien hizo o dejó de hacer y que te hirió. ¿Puedes imaginar lo que sería visitar, o aún peor, estar encerrado permanentemente dentro de una de estas salas del rencor?.
           
            Esta construcción negativa de nuestro propio pasado no sólo alimenta la ira, los pensamientos amargos, los impulsos reprimidos y las hostilidades, sino que también vuelve a la mente sobre sí misma de forma destructiva y rompe los lazos existentes en  nuestras relaciones.

      La “sala de los horrores” anteriormente descrita se desmorona ante la comprensión de lo ocurrido.

     

           ¿Qué tenemos que hacer cuando alguien nos ha hecho daño y sentimos rencor hacia esa persona?

            Cuando nos enfadamos mucho, intentamos hacer más daño al otro del que hemos recibido y de esta forma la otra parte se sentirá con derecho a devolver de nuevo la ofensa y nos meteremos en una batalla dónde la relación se destruye. Para salir de éste circulo vicioso podemos :

            * O bien pedir una "recompensa" que repare el daño y no sea excesivamente costoso para la persona que nos hirió, para que la deuda queda saldada y la relación pueda continuar desde un mismo nivel.

            * O bien, no pedir nada a cambio y dar la cuenta por saldada, si así lo creemos conveniente.

            En cualquier caso, lo aconsejable es dejar que sean sólo los implicados en el asunto los que resuelvan el tema sin que terceras personas tomen parte por ninguno de ellos. Ya que cuando tomamos partido con nuestra indignación en un asunto en el que no estamos implicados directamente, nos posicionarnos a favor de uno y nos enfrentarnos al otro. Esta postura, está a favor del conflicto y perpetua el problema. Por el contrario, mantenerse al margen, permite que los implicados lo resuelvan.

 

           ¿Y cuando somos nosotros quienes hemos hecho daño?

            Conviene asumir nuestra parte de responsabilidad en lo ocurrido y decir con sinceridad  “Lo siento”. En ningún momento echarle en cara a la otra persona su parte de responsabilidad porque ésta depende exclusivamente de él y él decidirá si la quiere asumir o no. Ante todo es importante la humildad.


            Preguntaremos ¿cómo puedo rectificar “mi parte de daño” en lo ocurrido? y en la medida de lo posible, repararemos las consecuencias de nuestra conducta. Así, será posible la reconciliación y se podrá reanudar la relación de nuevo si ambas partes así lo desean. Lo cual implica que no se vuelva a hablar del pasado ¡es como un nuevo comienzo!.

            No hay que olvidar que la vida es un ensayo en la que continuamente todos estamos cometiendo errores. Y cada vez que impido a los demás o a mí mismo equivocarse y cometer errores, en el fondo lo que estoy impidiendo, a veces, es aprender y evolucionar.

 

           ¿Qué aporta a nuestra vida comportarnos de esta forma?

           Si somos capaces de querer a los demás a pesar de sus “errores”, también seremos capaces de querernos a nosotros mismos a pesar de nuestros “fallos” y así ganaremos autoestima, seguridad y confianza en nosotros mismos. Dejaremos de invertir nuestro tiempo en alimentar el rencor ( cualquier dolor por algo que pertenece al pasado es auto-infligido), evitaremos que el dolor del pasado nuble el presente, abriremos el corazón a las personas, eliminaremos síntomas físicos causados por un resentimiento prolongado, aceptaremos que todos podemos equivocarnos, ganaremos tolerancia, nos sentiremos más libres y en paz, nos liberaremos de la auto-compasión y el sentimiento de ser víctimas, abandonaremos el desgaste emocional de la ira prolongada, descansaremos de la lucha interior, nos responsabilizaremos de nuestra propia vida y.......mejoraremos la comprensión hacia los demás y hacia nosotros mismos.

 

           ¿Qué conviene hacer si nos siguen hiriendo en el momento actual?

           Conviene retirarse de la situación, para sanar nuestras emociones de dolor, y evitar asi que nuevos daños prolonguen la situación en un futuro. Todo ello, desde el respeto y el dar tiempo al tiempo para que el conflicto se vaya resolviendo poco a poco.

           ¿Por qué no nos reconciliamos?. Gran parte de la dificultad que entraña reconciliarse con los demás se debe a que nos quedamos paralizados porque creemos que implica algo con lo que no estamos de acuerdo. Es decir, nos quedamos aferrados a alguno o varios de los siguientes MITOS :

 

      1.- No puedo reconciliarme porque no puedo olvidar.

       Olvidar significa tirar valiosas experiencias por la ventana.
La obsesión por los hechos negativos no es lo mismo que el recuerdo de los mismos. Conviene recordar, incluso después de haberse reconciliado con lo ocurrido, porque toda herida conlleva también un aprendizaje valioso. Es algo así como convertir el estiércol en fertilizante para recoger abundantes cosechas. Lo que sí se resuelve es la carga emocional relacionada con los recuerdos.

       “Quien no recuerda el pasado, está condenado a repetirlo”

 

      2.- Si me reconcilio emocionalmente significa que tendré que volver a tener relación con esa persona y confiar.

      Reconciliarse y confiar son dos cosas diferentes. Lo uno no implica lo otro. A veces ponemos como requisito previo a la reconciliación que la persona cambie y de esta forma poder confiar en ella de nuevo, sin embargo, lo único necesario es resolver las emociones asociadas al conflicto, no necesariamente obligarte a volver a confiar en esa persona.

      Volver a reanudar la relación o confiar son opciones personales que cada uno tiene la libertad de elegir.

      La confianza depende de que ambas partes estén dispuestas a realizar una inversión emocional y asumir el riesgo de confiar otra vez la una en la otra.

      Y reconciliarse significa poder recordar el incidente sin una carga emocional negativa. Significa abandonar nuestra insistencia en permanecer enfadados y desear venganza, devolviendo el abuso sufrido directa o indirectamente.

 

    3.- La reconciliación implica decir: “estoy equivocado y tú tenías razón”.

         La reconciliación no pone ni quita razones, simplemente se resuelven las emociones asociadas al conflicto.

      Recuerda: ¡el perdón significa comprensión, no aprobación del daño que nos han hecho!.

 

    4.- Reconciliarse con alguien le deja las manos libres para que vuelva a repetir lo que hizo y estaré desamparado e indefenso.

      La reconciliación libera al que perdona de tener que reproducir mentalmente una y otra vez esa escena que le hiere, y también de la necesidad de adoptar una postura defensiva u ofensiva emocionalmente costosa hacia el ofensor.
     
      La pregunta apropiada será: suponiendo que esta persona no cambie, ¿qué haré yo para arreglármelas con su comportamiento?.

 

      Reconciliarse no significa :

* justificar comportamientos inaceptables y abusivos. Es decir, no consiste en aprobar o defender la conducta que nos ha causado sufrimiento, ni tampoco implica dejar de tomar medidas para cambiar la situación o proteger nuestros derechos.

* aparentar que todo va bien cuando sientes que no es así. No conviene negar o reprimir la rabia y el dolor, a pesar de que enfadarse se suele considerar “inaceptable”. Es posible que reprimas la rabia porque enfadarse no es compatible con la imagen de “buena persona”. Reconciliarse no consiste en negar los propios sentimientos, necesidades y deseos.

* No exige que te comuniques verbal y directamente con la persona con la que te has reconciliado emocionalmente. Casi con todo seguridad, la otra persona advertirá el cambio que se ha producido en ti. La reconciliación sólo requiere un “cambio de percepción”, es decir, otra forma de ver y considerar a las personas y las circunstancias que nos han causado el dolor.

      Debajo de la rabia y el rencor, hay muchos otros sentimientos escondidos que luchan por salir a la superficie. ¿Qué ves bajo tu rabia?, ¿ves miedo?, ¿tristeza?, ¿inseguridad?, ¿desamparo?, ¿impotencia?, ¿sientes que te han herido o abandonado?, ¿sientes que tus expectativas y sueños no se han realizado como esperabas?, ¿hay un ruego a alguien de que te preste atención, de que te escuche?, ¿hay una petición, consciente o inconsciente, de respeto, reconocimiento, interés o amor?.......

 

4 .- ¿QUÉ ES RECONCILIARSE?

 

I.- Abandonar el resentimiento, la ira y el deseo de castigo, es decir, dejar de estar enfadado por hechos específicos del pasado y desear venganza.

II.- Cuando el recuerdo del incidente ya no conlleva una carga emocional negativa que limita tu vida actual.

III.- Aceptar que lo que ocurrió tiempo atrás, ya ha pasado y no se puede cambiar.

IV.- Dejar de juzgar a la persona como buena o mala y ver su propia confusión.

V.- Proporcionarnos lo que la otra persona no nos dio : Amor Incondicional.

 

      Perdonar es, por tanto:

“1”.-  una Decisión: la de ver más allá de los límites de la personalidad de otra persona, de sus miedos y errores, la decisión de no ser condicionado por historias del pasado personales. Si alguien actúa haciéndonos daño, puede que lo hago bajo el miedo, la confusión, sentimiento de orgullo herido, no sentirse respetado, no sentise reconocido o valorado, no sentirse querido, rigidez en su punto de vista, creerse en posesión de la verdad absoluta, creer que sólo su punto de vista es el correcto, etc....

“2”.- una Actitud: elegir mirar a nuestro ofensor como algo más que una "mala persona" o insensible. Cuando cambiar nuestras percepciones sobre lo ocurrido, también cambiarán nuestras reacciones emotivas.

“3”.- un Proceso: donde cambiamos nuestras percepciones una y otra vez. No es algo que suceda de una vez por todas. Continuamente nos exige cambiar nuestros juicios y percepciones del pasado proyectados al presente, y desarrollar una mayor comprensión de los demás y nosotros mismos. La reconciliación implica una nueva manera de como “percibimos” a las personas y circunstancias.

“4”.- una Forma de Vida: que nos convierte gradualmente de víctimas de nuestras circunstancias a poderosos creadores de nuestra realidad. Esta forma de vida supone encontrarse libre de percepciones pasadas sin obstaculizar nuestra capacidad de amar. Reconciliarse con el daño que nos causan es un aprendizaje que está siempre presente en nuestras vidas. Nos enseña que podemos estar en desacuerdo con alguien sin retirarle nuestro cariño.

 

      Reconciliarse con los errores de los demás nos ayuda a reconciliarnos con nuestros propios errores y dejar de juzgarnos.

      ¡Recuerda! : “ Si tratas a una persona según lo que parece, la haces peor de lo que es. Pero si la tratas como si ya fuera lo que tiene capacidad de ser, la haces lo que debería ser”.

      Si queremos una Reconciliación Emocional con alguien, es preciso que previamente saquemos el dolor, la rabia, el resentimiento, la hostilidad, la vergüenza, el sentimiento de culpabilidad y la ira, para que estas emociones puedan sanarse. Ahogando o negando el dolor y la rabia con un barniz de dulzura y aceptación, no nos liberará de ellos. Primero hay que sentir el dolor, para después dejarlo marchar.


.- Etapas de la Ira y el Perdón

1.- Resentimiento:

fase aguda:

    • revivir el daño del pasado en el momento presente
    • sentir mucha ira y rabia por lo ocurrido
    • rechazo a aceptar lo que ha ocurrido
    • deseos de venganza
    • sentimientos caóticos de confusión y temor

fase de recogimiento:

    • intensificación de los sentimientos de ira
    • eliminación de la confusión y otra emociones
    • recoger pruebas para etiquetar al ofensor como mala persona
    • ponernos en situación de tener la razón y el otro está equivocado
    • elaborar planes de venganza

 

fase crítica:

    • endurecimiento de la etapa anterior
    • aparición de pensamientos de autocompasión : “soy una víctima”.
    • generalizar la ofensa a todas las persona con características similares, manifestando desconfianza, retraimiento y rechazo de esas personas. A veces, funciona a nivel inconsciente.

2.- Punto Decisivo:

-1- Mi resentimiento me está costando demasiado.

Hacer una Lista de Inconvenientes.

 Perjudica:

    • la salud. El rencor es un ingrediente indiscutible para una receta hacia la enfermedad. Lo que crea o diga influencia en como me siento física y emocionalmente.
    • la energía. Requiere prestar atención al comportamiento de la otra persona con el fin de poder continuar manteniendo el rencor.
    •  la paz con uno mismo y los demás.
    • y las posibilidades futuras, porque tendemos a perpetuar el problema en nuestras vidas.

 

-2- No puedo controlar a la otra persona ni cambiarla, no importa lo enfadado que esté o durante cuánto tiempo.

            El autor del daño sigue adelante y vivirá bien sin tener en cuenta si yo lo perdono o no. La única persona que sufre el impacto de mi resentimiento soy yo.

 

-3- En todo este incidente hay un mensaje que espera ser escuchado.

            Reconciliarse emocioalmente implica aprender y analizar como podríamos haber evitado que el incidente ocurriera y cambiar nuestra conducta y pensamiento en la medida en que sea preciso para el futuro.

 

-4- Mi odio está ensombreciendo mi propio futuro. La vida es demasiado corta para pasarla enfadado.

            Cuando una persona se agarra a la ira, al final la negatividad tiñe todos los sentimientos y empieza a forzar una espiral descendente en todo lo referente a nuestra vida.

 

-5- Preferiría invertir el tiempo en cosas que me proporcionaran alegría en mi vida.

            Cuando archivamos la experiencia vivida como aprendizaje, rechazamos vincularnos a la vieja carga emocional y la inversión realizada para poder estar enfadados ya no parece merecer la pena.  

     

-6- No estoy abligado/a a reanudar la relación o volver a confiar. Puedo retirarme de la situación sin rencor y deseándole lucidez, conocimiento de la verdad y amor a la otra persona.

 

3.- Etapas del Perdón :

  • Soltarse :
    • abandonar la lucha de poder contra lo ocurrido
    • aceptar que lo que ocurrió ya pasó, y que no hay nada que podamos hacer para cambiar ese hecho
    • desviar nuestra preocupación por lo ocurrido hacia otra vías que hagan avanzar nuestras vidas.
  • Sanar la herida :
    • permitirnos sentir la pena, tristeza y dolor ante el daño sufrido
    • reducir el dolor que quede de la situación (ejemplo: buscar nuevas cosas que reemplacen lo que se perdió)
    • dar tiempo al tiempo
    • valorar todo lo que hemos ganado con esta experiencia
    • podemos recordar el incidente sin ponernos tensos mental, emocional o físicamente
  • Volver a Reanudar la Relación y Confiar : (Opcional). Requiere a las dos personas.
    • volver a crear la relación, con nuevas bases
    • arriesgarse a confiar de nuevo
    • abrir las vías de una comunicación sincera
    • trasmitir sentimientos heridos
    • celebrar el aprendizaje y el crecimiento que resultó de la crisis

            No juzgues tus sentimientos y no aceleres el proceso de Reconciliación Emocional porque es un proceso que lleva su tiempo y hay que vivirlo momento a momento.

            El proceso de reconcilición emocional de hechos que nos han causado daño es único para cada persona, y la resistencia inicial puede ser una reacción sana en el momento de desarrollo en el que se encuentra la persona que ha sufrido el daño. ¡Se paciente!. La resistencia a la reconciliación puede ser una señal de que hay algún viejo dolor o daño que no hemos reconocido o curado. Tal vez las circunstancias actuales están activando sentimientos no resueltos del pasado, que se relacionan de un modo directo con lo que ocurre ahora. Tal vez ha llegado el momento de aprobar esa “asignatura pendiente”.

            Ya hemos visto que no es necesario intercambiar palabras para que la resolución de las emociones sea auténtico y completo. Sin embargo, es conveniente saber comunicarse con claridad y sinceridad para favorecer una atmósfera de reanudar la relación y volver a confiar si ésto es lo que se quiere.


            En toda relación hay que saber que estamos dispuestos a aceptar y qué no. También será útil distinguir entre las necesidades imprescindibles y los deseos. Si los demás no se dan cuenta de lo que sentimos o necesitamos, no debemos suponer que lo saben ¡dilo! ¡comunícate!

            La Reconciliación Emocional, por tanto, se lleva a cabo de una forma paulatina. Y la buena noticia es que no necesitamos a la otra persona para dejar de sufrir.

 

.- ¿Cómo saber si nos hemos reconciliado emocionalmente de un daño causado?
 

            Cuando no aparecen estos sentimientos :

* Negar el valor de las cosas positivas que hizo la persona y sólo recordar que no estuvo a la altura de las circunstancias.

* Aislamiento, insensibilidad e indiferencia hacia esa persona.

* Apego excesivo: nos tomamos cada uno de los movimientos de la otra persona como una afrenta personal.

* Rabia y deseos de provocar daño: pensar en una venganza, manchar su reputación y criticarla.

* Repulsión: el hecho de que esa persona esté viva nos molesta.

* Rechazo de la felicidad de quien no hirió: nos tomamos a mal cualquier cosa buena que le ocurra a esa persona.

* Impotencia: nos sentimos mental, física y emocionalmente más pequeños o débiles.

* Autocompasión: no somos capaces de ver más allá de nuestro dolor para comprender el suyo.

* Culpa y Vergüenza: nos odiamos a nosotros mismos por sentirnos tan negativos y nos avergonzamos de que alguien eligiera herirnos.

     

.- Ventajas de la Reconciliación Emocinal

* trasforma la pasión por el castigo en pasión por la vida

* al perdonar a los demás nos perdonamos también a nosotros mismos

* ganamos autoestima, nos fortalece y libera

* invertimos la energía y el tiempo dedicado a mantener vivo el rencor, en metas más productivas y satisfactorias para nosotros mismos

* evitamos que el dolor del pasado, distorsione las alegrías del presente y arruine la promesa del futuro

* abre el corazón a otras relaciones

* eliminamos síntomas físicos del resentimiento prolongado, como dolores de cabeza, dolores de estómago, dificultades para dormir, etc....

* desafiamos a nuestro orgullo y lo vencemos

* hace borrón y cuenta nueva para que ambas personas estén bien y ambas partes se puedan comunicar de nuevo, si así lo desean

* aceptar el derecho de otras personas pueden cometer errores en su proceso de aprendizaje

* aceptar nuestros propios errores con más tolerancia

* aceptamos que alguien cercano a nosotros que nos hiere, también puede amarnos

* saber que las acciónes de las persona no definen su esencia

* nos genera sentimientos de paz  y libertad con uno mismo y con los demás

* aceptamos que nosotros también hacemos y hemos hecho daño a otras personas

* liberarnos de la auto-compasión. Con el tiempo tal vez nos tomaremos más a la ligera lo que ocurrió, o incluso nos reiremos de ello y de la importancia que le dimos

* abandonar el desgaste emocional que supone tener una actitud negativa hacia alguien

* liberarnos de la ira y el deseo de venganza. Cicatrizar heridas.

* dejar de vivir en el pasado

* dejar paso a sentimientos de paz, amor, alivio, confianza, libertad, alegría y una sensación de estar haciendo lo correcto

* pasar de la culpa a la madurez de la responsabilidad

* aumentar la responsabilidad y el control sobre nuestra propia vida

* reconocer que todos somos iguales

* mejorar la comprensión y la Empatía hacia los demás y nosotros mismos

* honrar nuestros sentimientos dejándolos salir y sanándolos

* vivir con paz en el corazón

* ganar felicidad y libertad para continuar creando relaciones más sanas con otras personas y uno mismo

* ver la valía de otra persona y de uno mismo

* ¿qué más ventajas se te ocurren?....................

 

.- Frases para Reflexionar

 

  • “Escribe los agravios sobre el polvo, las buenas acciones sobre el mármol”.
  • “Conoce todo y te reconciliarás con todo”.
  • “La reconciliación de tus emociones es el perfume que la flor pisoteada emana sobre el talón que la aplasta”.
  • “Un hombre sabio se apresurará a sanar sus emociones, porque conoce el verdadero valor del tiempo y no soportará que se disipe en un dolor innecesario”.
  • “Los defectos son como los faros del coche. Los de los demás parecen deslumbrar más que los nuestros”.
  • "La comprensión implica liberación". Da tiempo, sin obligarte a nada para lo que no sientas que es tu momento, para que las piezas del puzle se vayan colocando en su debido momento.