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CURSO : "EL LENGUAJE DE LAS EMOCIONES"

 

                                RESPONSABILIDAD VS CULPA

 

  • La culpa está relacionada con el sentimiento de vergüenza, aunque esta última se refiere más a nuestra identidad (es decir, creer que somos malos), mientras que el sentimiento de culpa se refiere a nuestras acciones (es decir, creer que lo que hacemos es malo). Y en términos de madurez, la vergüenza es una emoción más temprana que la culpa.
  • Del sentimiento de culpa se puede pasar a la responsabilidad de las consecuencias de nuestros actos y a repararlos, dentro de lo posible (= papel corrector). Mientras que quedarnos en el sentimiento de culpa, bloquearía nuestra acción (= papel de auto-castigo).
  • La culpa está relacionada con nuestro sistema de valores.
  • Un sentimiento de culpa prolongado puede provocar baja autoestima = sentimientos de ser indigno por haber cometido un acto “malo”.
  • Todos cometemos errores. Responsabilizarnos de nuestros fallos, nos hace madurar emocionalmente.
  • Cuando alguien nos confiesa su culpa, de repente, nosotros, que en el fondo no tenemos nada que ver en el asunto, tenemos que actuar, mientras que el verdadero responsable, permanece pasivo. ¡nos ha pasado la patata caliente!.
  • Quien perdona, se encuentra en posición superior y aquel que fue perdonado pierde su dignidad y tiene que abandonar la relación, porque si vuelve sería “el pobre pecador” y jamás volvería a ser como antes. En cambio, cuando el culpable dice: “lo siento”, la relación se puede reanudar porque asumir la culpa da fuerza.
  • Cuando pedimos perdón a otra persona, hacemos que la responsabilidad de lo ocurrido, dependa de ella.
  • ¡Ninguna persona tiene el derecho de perdonar!. En el perdón, siempre se da un desnivel, de arriba abajo, lo cual impide una relación de igual a igual.
  • El culpable tiene que llevar la responsabilidad de las consecuencias de sus actos y, dentro de lo posible, repararlo haciendo algún bien a su víctima, (a veces, secretamente).
  • Cuando dos personas reconocen su parte de responsabilidad en lo ocurrido, ninguno de los dos acaba siendo superior y se pueden permitir comenzar de nuevo. Esto implica no hablar más del pasado.
  • “Dos culpables lo tienen más fácil para estar juntos, que un culpable y un inocente”. Sólo cuando ambos, “culpable” y su “víctima”, fueron igualmente “malos”, perdiendo y sufriendo en la misma medida, vuelven a encontrarse a un mismo nivel.
  • Si la víctima no pide una reparación del daño, otros lo harán en su lugar, pero ocasionando un daño más grave que si la víctima misma se hubiera ocupado de sus derechos y de su venganza. Es decir, el rencor reprimido vuelve a surgir más tarde en los descendientes.
  • Sin embargo, la víctima no tiene que pedir algo “demasiado costoso” para reparar el daño y aceptar la expiación que el perpetrador ofrezca = perdón humilde. Es decir, la persona que sufrió el daño tiene que devolver un poco de menos daño, de esta forma se satisface tanto la justicia como el amor, y el intercambio positivo puede recuperarse.
  • Quien se considera demasiado noble para enojarse, destruye la relación. Es decir, donde los inocentes prefieren sufrir en vez de actuar, pronto hay más víctimas y malos que antes.
  • La moral es usada para situarse por encima del otro.
  • En cuanto la persona admite su culpa, ya no tiene sentimientos de culpabilidad. Y tomando sobre nosotros la culpa de otra persona, también lo privamos de la fuerza para hacer algo bueno con esa culpa.