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      Es importante aprender a quererse a sí mismo, querer a los demás y sentirnos merecedores de que nos quieran, es decir, desarrollar el amor incondicional hacia uno mismo y los demás.

         Lo que hace que la vida merezca la pena ser vivida es amar y ser amado. La forma en como amamos, dice mucho de cómo nos relacionamos con el mundo.

         ¿Qué es el amor y qué significa par ti?, ¿qué opinas del amor?, ¿cuál es tu definición?. ¿Lo has asociado a : aceptación, apoyo, bondad, cariño, compasión, compartir, comunicación, confianza, cooperación, diálogo, franqueza, generosidad, paz, receptividad, respeto, sensibilidad, sinceridad, tolerancia, unión........? ¿o lo has asociado a: exigencias, apego, conformidad, dependencia, egocentrismo, exclusividad, necesidad, posesión, rechazo, ....?.

        Normalmente, la definición que tenemos del amor, cambia con nuestras experiencias. En realidad, el amor es libertad y el temor es el que ata y limita. El amor es lo que somos, no lo que tenemos o hacemos. Comenzamos a atraer más amor a nuestra vida cuando somos realmente nosotros mismos. Amor es aceptación y respeto compasivo por nosotros y por los demas, actuar con cariño, calidez y comprensión, sin juicios, ni críticas.

         Sin embargo, no podemos amar a los demás, si no nos amamos primero a nosotros mismos.

         Existe la tendencia a amar solamente cuando las personas cumplen con ciertos requisitos que nosotros les imponemos, y retirar nuestro amor cuando esas condiciones no se cumplen. Sin embargo, amar incondicionalmente es amar de forma libre, plena y abiertamente, sin expectativas, exigencias o restricciones. Con total aceptación y respeto a como es el otro. Es decir, amar lo que es. Ésto no significa logicamente permitir gestos de manipulación.

         Paradógicamente, lo que nos bloquea, es el mismo camino que nos conduce al amor. Por eso, conviene explorar nuestras actitudes y creencias que nos inhiben y así, actuar de manera diferente. Distinguir cuáles son tus creencias y conductas resultado del condicionamiento durante la infancia y cuáles son el resultado de una elección libre y deliberada como adulto, nos fortalece y libera.