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  PEDAGOGÍA SISTÉMICA
 
 
 
 
 
 
 
 



Pedagogía Sistémica - Escuela

 

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2.- La ESCUELA O INSTITUCIÓN:

(1) En Relación con su Propio Origen:

    • Toda escuela tiene una trayectoria histórica y un bagaje con la que si se conecta le da fuerza. Reconocer y dar un lugar a su origen, permite sentir la fuerza y pertenencia a un sistema educativo y de valores que viene de lejos y empuja hacia adelante.
    • Es muy importante que los nombres de los fundadores de la escuela permanezcan en un lugar visible a los ojos de todos. De esta forma, se reconoce su labor y méritos.
    • Dignificar lo que tuvo sentido en otra época, nos da permiso para hacerlo en el momento presente de otro modo.

     

(2) En Relación con la Familia:

    • Si la escuela como institución tiene todos los elementos que la componen en orden, contribuye con más fuerza a que fluya el amor y por tanto, que se posibiliten relaciones más constructivas.
    • En la institución educativa, están implicados todos sus miembros y cada uno de ellos con sus propios sistemas familiares, es decir, confluyen tanto los directivos, maestros, padres y alumnos y los sistemas familiares de todos ellos. Todos ellos se relacionan entre sí, generando vínculos, a veces inconscientes, que se influyen mutuamente.
    • Un alumno no debe verse en el dilema de tener que escoger entre los valores de su familia y los de la escuela. La familia siempre ocupa la primera posición. La familia es la que construye la base emocional y de ella se heredan todas las “construcciones simbólicas” y fidelidades. El linaje marca a qué damos valor.
    • Es bueno que se realice un protocolo de acogida a las familias que inscriben por primera vez a su hijo en el colegio. De esta forma, se tiende un puente de colaboración con ellas y se dan a conocer las normas para crear un ambiente escolar favorable.
    • También es bueno que las familias tengan conocimiento de los cambios de profesores o tutores de sus hijos. Los cuales se procurará que posean criterios de actuación comunes a los anteriores.
    • Las familias no son un añadido, sino que pertenecen a la escuela. Y la escuela está al servicio de las familias. ¡Los castillos separados, son guerras perdidas!.

 

(3) En Relación al Equipo Directivo:

    • Que el Equipo Directivo respete al personal docente y no docente que trabaja en el centro educativo.
    • El Equipo Directivo debe ayudar a los profesores y el Equipo Psicopedagógico del centro, colaborar con el Director y el Jefe de Estudios para facilitar las tareas de los profesores con sus alumnos.

     

(4) En Relación a los Maestros y Profesores:

    • La escuela debe dar su lugar a cada uno de los maestros y profesores que han pasado por ella, reconociendo su aportación y valorando su labor profesional. Si no lo hace, quedará reflejado en una estela que permanecerá en el ambiente del colegio y a la larga, causará problemas.
    • Es importante que cada profesor encuentre su lugar y tenga muy clara cuál es su función. Además de sentir su pertenencia al centro, a un equipo docente y a un departamento. De esta manera, todos se sentirán incluidos, valorados y reconocidos.
    • La llegada de profesores nuevos o sustitutos, conviene que se haga mediante un protocolo de bienvenida para que desde un principio se sientan integrados y respetados. Ese protocolo informará del funcionamiento del claustro de profesores, cuáles son sus derechos y obligaciones. Se le dará a conocer a sus compañeros, las instalaciones y la ubicación de los materiales y recursos. Así, el periodo de adaptación al centro es más rápido y sereno. Es importante cuidar los primeros momentos de la vida laboral.
    • Es bueno, para mantener la motivación de los profesores, que se reconozca y valore lo que están aportando a la escuela.
    • En el Claustro de Profesores es aconsejable que se respete la jerarquía según la antigüedad: los más antiguos primero o según el rango: los cargos de responsabilidad que tienen (1º el Director, 2º Jefe de Estudios, 3º Secretaria, 4º Psicólogo, 5º Coordinadores, 6º Profesores, 7º Nuevos Profesores,….). Según esto, se asignarán los asientos y los turnos de palabra en las justas y claustros.
    • Hay que velar por el bienestar de los profesores mientras desempeñan su labor profesional. Para ello, se procurará cubrir sus necesidades básicas: afecto, reconocimiento en su trabajo, sentimiento de competencia y sentir que los demás entienden la labor que desempeñan y que ésta es respetada.
    • Evitar que un profesor sienta que da más de lo que recibe del centro.

     

(5) En Relación con los Alumnos:

5.1.- Recordar su pertenencia a su familia de origen (sobre todo en caso de inmigrantes que sienten desarraigo de sus países de origen), para que tomen conciencia de que ¡no están solos!. Esto trae un enorme poder reconciliador. De esta manera:

- se respeta y reconoce a las familias de los alumnos.
- y se actúa con humildad desde el lugar de escuela, dejando de sentirse mejor que los padres de los alumnos (ocupando consciente o inconcientemente su lugar) y soltando la creencia de que saben educar “mejor” que la familia

5.2.- Adoptar una mirada amplia, humilde y amorosa, donde se abandonen las etiquetas limitantes. Ejemplo: el Síndrome de Atención Dispersa, está mostrando en la escuela asuntos inconclusos de sus familias, que para ellos son más importantes que los aprendizajes académicos. Por tanto, ¿realmente fracasan los niños y adolescentes en la escuela o están enormemente “ocupados en cuidar” a su familia?. Todos los alumnos son movidos por el amor a sus familias y por eso, no están plenamente disponibles para el aprendizaje.

5.3.- Respetar la diferencia y la diversidad. Que cada alumno se sienta mirado con respeto y que forma parte del centro, el cual mira con buenos ojos a su familia de origen. Esto hace que cada alumno pueda ser leal a su identidad y al mismo tiempo pertenecer y crear vínculos afectivos con la escuela.

5.4.- Que la escuela pueda decir a cada alumno: ¡Yo miro con respeto todo lo que tú eres!. Sin considerar superior, ni inferior a nadie, mirar con pena o sentir rechazo.

5.5.- Que transmita y enseñe el mensaje más valioso que se puede dar en toda enseñanza: la alegría de vivir, el respeto a la vida tal cual nos ha llegado, viéndola como algo que nos viene de lejos, respetando y honrando a todos y cada uno de nuestros antepasados, ya que si alguno de ellos no hubiera estado ahí, nosotros no seríamos lo que somos hoy. Han tenido que ocurrir muchas cosas para que cada uno de nosotros pudiera nacer…… y la vida nos llega como un “regalo” hacia la que la escuela y sus maestros mostrarán un profundo respeto.

5.6.- Nuestros apellidos son la huella de nuestros orígenes, que nos hablan de nuestra procedencia y están cargados de historia. Todos poseemos muchas cualidades y talentos relacionados con nuestra familia y podemos aprovecharlos y ponerlos al servicio del todo.

5.7.- Por todo ello, es importante que la escuela reconcilie a todos sus alumnos con sus raíces y se de un lugar a la diversidad de la que provenimos, con respeto. Sólo así, se dará un aprendizaje significativo, funcional e integrador.

5.8.- Además, no sólo somos parte de un sistema familiar, una cultura o un país determinado sino que también somos habitantes de un planeta: ¡hijos de la Tierra! Y por tanto, debemos sentir empatía hacia todos sus habitantes.